Fragmentos de Tierra tráganos en base datos relacionales RDBMS que permiten imprimir, detectan y se disponen según el dispositivo desdel quese visitan, por ejemplo móviles, comentar, compartir, rectificar, pues delatan tanto errores de bulto como invisibles, marcar, hacer búsquedas intencionadas, se distribuye o reparte el tráfico evitando molestias y caídas del Sistema y otras: Antel español gritao | Tenaza con martillo | Tanto va el cántaro ala fuente | Naked shot selling a Gas natural fenosa | Perro come perro | Twitter vale más que Iberia | Juguetes peligrosos | Spain ON SALE! | Pufo de Murcia | Ojos de médico | En Twitter selas llama revueltas | Las superproducciones arruinan, esclavizan, matan | ¿Qué alimenta la pulsión destructiva? | #Anonymous

Parece que los nuevos campos de molinos que producen electricidad también sientan mal al entorno enel que se instalan, por mucho que los beneficios ambientales que proporcionan sin necesitar quemar na, energía limpia se la llama y su justificación histórica y en algún caso literaria esté fuera de cualquier inconveniente que pueda presentarse de nuevas. Más o menos los objetores de los campos de molinos se conformarían si se instalaran donde no se vieran y que no hubiera na de provecho debajo, por ejemplo en los vertederos de basuras que a su vez, y por parecidas razones a las de los molinos suelen estar al fondo de valles invisibles a nuestras conciencias, también por el efecto chimenea de los olores que producen, y lo mismo pa otros emplazamientos que se propongan. Es a lo que vamos: es el viento el que elige el sitio de los molinos, normalmente en los altozanos del terreno donde más sopla, y no podría ser al revés pues de momento al viento no hay quien lo dome, ni siquiera se plantea a no ser que se tenga tocada la quiXotera. Desde hace tiempo viene pasando y hasta pesando algo parecido con los equipos informáticos en los ambientes de trabajo, o sea, allí donde se necesitan pa ejecutar tareas, corrigir procesos, vigilar movimientos, incluso del viento que mueve los molinos y otras de planificación y control a distancia, sigilosamente pero implacables. Son los poderosos equipos informáticos de las empresas no dedicadas al juego ni como negocio los que mayormente eligen a quienes los manejan y en los procesos de selección de personal se anota cuidadosamente el teléfono pa citar a los candidatos a los que invariablemente se sueltan antel aparato de manera parecida a los jóvenes atenienses queran empujados al laberinto del Minotauro. Y lo mismo en los tránsitos dentro de las jerarquías laborales que, pa escándalo de madres y abuelas respectivas tampoco se hacen ya por el mal gusto al elegir corbatas o por intentar aparentar como telepredicadores, al menos de puertas pa dentro. De puertas pa fuera puede seguir siendo como siempre, pero que nadie se llame a engaños. Como he odiao sin disimulos a los analfabetos a los que les ponen la gorrilla y se creen algo, siempre recuerdo la anécdota de la que fueron víctimas mis jefes, que lo siguen siendo con sus aspectos y edades variopintos, sus gustos incluso caprichosos a la vista de personas que no se atreverían ni a intentarlos pero en su rato de descanso, que desde hace tiempo se tiene que hacer a las puertas de los trabajos, también al aire como los molinos por aquello del joío fumeque, en lo que tos nos igualamos como ante la muerte, también los no fumadores que, al menos en sus descansos, también necesitan su ratito de charla. A lo mejor un poco ruidosa y subida del tono hasta el pundo de hacer saltar al gorrilla más allá de la puerta pa darles bronca más por estar en su papel, por calarse la gorrilla hasta las cejijuntas que les suelen adornar o por darse importancia que porque haya muchos daños que se puedan cometer en ratos tan cortos, rigurosamente programaos por los equipos informáticos, otra cosa que la gente normal tampoco tiene por qué saber. O sea, los poderosos equipos informáticos de las empresas eligen a sus usuarios de manera implacable, pero una vez elegidos se puede decir que nos cuidan, incluso nos miman algunos ratillos que nos ponen al borde de la locura y se diría que nos gastan bromas malévolas, aunque todavía no he llegado a creer en firme que tengan alma que, en su caso, la cargaría el diablo, de eso sí que no albergo ninguna duda. Entre las risotadas de sus respectivas tropas por la reprimenda que se llevaron puesta, los jefes volvieron a sus tareas sin decir palabra pero no pasaron ni 2 turnos de fumadores y acompañantes en sus respectivos descansos sin que se presentara otro gorrilla a relevar de urgencia y sustituir en adelante al de la bronca a los jefes porque si bien los gorrillas analfabetos son perfectamente intercambiables, o sea, que no son molinos ni de viento y en su sitio pueden poner a cualquiera, pa otros es la tarea la que selecciona a los trabajadores.
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