princesa busca sapo | corrupción con menores

danza de las abejas cueva de la miel Valencia

Desde hace tiempo se ve llegando otra situación en la que resultará imprescindible leer para vivir, como cuando preguntan los presunt@s miopes que dejaron las gafas olvidadas en casa o no las encuentran en el bolso, si es que quieren llegar a sus destinos en los trasbordos del metro. El report, dossier, informe, reportaje, historia en la antigüedad grecolatina o caricaturas de chistes pero con pruebas, pues como explicó Gísèlé Freund en La fotografía como documento social debe tener un principio y un fin definidos por el lugar, el tiempo y la acción en torno a 1 elemento central que resume los detalles de la trama. Va para años que soy lector incondicional y recomiendo visitar regularmente el Incordio, bitácora de Javier Cuchí desde que 1 vez algo que escribió mejoró mi vida como el best seller más vendido de autoayuda. Claro que lo recuerdo: como los delitos siempre los cometen personas físicas, tanto si se pilla 1 delincuente en acción, igual con 1 mentiroso o sus ganchos de ventaja, también quienes insultan dan barra o bar libre en las respuestas que merecen, pues lo habilitan y justifican en su pura tendenciosidad, de forma que tampoco tiene por qué dárseles lo que se esperan o quieren, aunque los decepcionemos y aunque solo sea por decepcionarlos, quitarles las ganas en adelante, siempre se lo merece el esfuerzo en la respuesta. Coincide el reverso oscuro de otro recorte prensa sobre el estreno de otra película de Robert Altman hacia 1994 con otra diatriba falsaria de Vicente Verdú contra la Red, que casi nadie tenía en 1994, en el que incluso se inventaba 1 enfermedad mental como las que deben sufrir los divorciaos, soledad, como el título de 1 de sus artículos premiaos, incomunicación, menosprecios, por mi parte desprecio, desequilibrio y otras taras mentales, pero atribuido a internautas que por entonces empezaban hacerse para luego reconocerse tan adictos como puedo ser yo sin ir más lejos, ni aunque solo me hubiera servido para librarme las soflamas de Verdú. Muchos años después salió retractándose el original del invento en United States por su cuenta, otro ignorante con ínfulas de hacer la gracia como el que se inventaba entrevistas a escritores insultando a Obama y reconociendo además el muy falso que los nombres de especialistas, cargos y universidades más corruptas como se vió nunca, también eran inventos suyos. Lo más gracioso es que como tenía fresco el recorte de Verdú, que seguía dando la tabarra, a lo suyo, a lo mejor sigue, pero sus nombres, cargos y especialistas ni siquiera coincidían con los del inventor desenmascarao con todo lujo detalles. Si algo he aprendido en contacto con la edición cara al público desde bastante antes 1994 es que hay que tener sumo cuidao con los temas que afectan a la salud, aún más sin ser especialistas, y no solo por la pisoteada ley de protección de datos, que también, pero además porque los efectos de las informaciones erróneas, y no solo tan tendenciosas y falsas como las comentadas, pueden inducirse a consecuencias fatales. A mí por ejemplo, sin comerlo ni beberlo, ví como se cerraba otro periódico local como los que se buzonean porque a 1 idiota, no cabe duda, se le ocurrió airear 1 epidemia meningitis en centros escolares por lo que había oído en la radio, con datos también de oídas pero igual de mal tomaos como vueltos a vomitar. Se lo protestaron hasta los conserjes analfabetos que ponen a los adolescentes a caminar por las vías del tren en las escursiones para sacarles 1 foto de impacto, que también pero hay escalas de ignominia. Sigue sin haber esfuerzo más inútil que intentar enseñar algo a quienes no pueden entenderlo porque no quieren o los 2. Da que pensar que alguna vez sin espectadores que les hagan de víctimas también practican sus ocurrencias chispeantes, aunque solo sea para probar sus dotes, con lo suyo y los suyos, y así parece la Pajín, como en el chiste que le arrean bien fuerte en los morros al ladrón de vanguardia al doblar la esquina, y tapándose la boca se vuelve y dice al que le sigue:

– Asómate tú, que a mí me da la risa. Y a mí, pues las cosas no siempre salen como está previsto y además no hay más que verles la pinta algunos que se aparecen dictando estilos como para arrendarles la ganancia. Si en su momento el crimen tiene que ser espeluznante para inflar las conciencias de los televidentes, esas tragedias que como dijo Aristóteles sirven para purgas las conciencias de quienes las montan, actores, guionistas, telepredicadores & telespectadores luego no se olvidan tan fácil como se debería y al mínimo descuido se cometen fallos de esos que levantan los cadáveres de sus tumbas o peor, más que tranquilizar las agitadas conciencias de los que lo contemplan les da que pensar. Los personajes del Papá Piquillo o del Chanquete dan luego muy bien de policias, parapolicias malotes, periodistas y hasta de telepredicadores se los ven, da igual si se trata del gritar, pero cuando se cruzan los canales de actuación o se les va la mano a los guionistas como que algo se escacharra. En palabras de José Luis Pinillos, autor de La mente humana, doctor y catedrático en psicología por la Universidad de Madrid, estudios ampliaos en Bonn y Londres entre otros admirables méritos, libro además de fácil y provechosa lectura que recomiendo a toda persona a la que el mundo, la vida, la existencia, tanto suya como de los demás empieza a hacérseles insufrible, algo así común muro insuperable de puro ensordecedor, poniéndose en peligro a sí mismos o a los demás según la variante de locura que les atenace como 1 cascanueces, si hasta en el último momento de lucidez perciben que pueden estar sufriendo algún problema es ahí donde empiezan a poner los medios que les pueden salvar a ellos mismos y con frecuencia a otros que por estar cerca pueden ser sus víctimas de caer en el pozo del sinsentido y aún en ese caso la locura tiene o puede tener cura, según el comentado profesor Pinillos estimao en un plazo de 4 años con o sin tratamiento médico, pues el tratamiento psiquiátrico con los llamaos psicofármacos suele alargarlo o hacerlo crónico a parte de provocar efectos indeseados como dependencias de consecuencias físicas, psicológicas o las 2, así como sin tomar medidas y en un ambiente razonablemente apartao de los peligros que han empujao a la situación crítica, a diferencia por ejemplo de la idiotez infinita también y según la sabiduría popular de los chistes refrendada por la sabiduría a secas de Salamanca, que eso sí es para siempre y no hay vuelta, la idiotez digo. Algunos fallos escandalosos como el del joven actor de Atresmedia, siempre bajo identidad falsa pero recordao como el asesino criminal convicto y confeso de sus propios padres sigue destripando las miseriass de sistemas tiránicos como el español basaos en la recaudación de donativos y las sobrexplotación abusiva de sus personajes. Es muy diferente soltar mentiras como churros en el candelabro incandescente que hacer espirales seriales sobre la misma trola, pues en su caso todo lo que se va añadiendo engorda con nuevas trolas la principal. Siendo fácil montar las cárceles secretas que fabriquen mentiras como churros con sus rigurosos métodos conductuales y sus poderos@s medios de propaganda, siendo además nutrida la nómina de menores que siguen siendo entregaos por sus padres, familiares & tutelas fiscales con los que se encubrieron crímenes espeluznantes, violaciones en orgías psiquiátricas, accidentes de circulación como el del hermano pequeño del Farruquito y toda la casuística criminal de los procesos o para cobrar los seguros con el pretexto de que eran menores cuando pasó lo que pasara y a ellos no les iba a pasar nada, como en los tiempos del Lazarillo de Tormes, luego a la larga es@s menores no valen para ser reutilizaos por la poderosa industria del entretenimiento televisivo, el llamao show de la realidad de los telepredicadores donde se desarrollan muchas de las operaciones de encubrimiento de escándalos con personajes intercambiables a los que se dota de las identidades y edades que hagan falta e igual los números que se les montan, que eso siempre es lo mismo.

Hipparchia semele espejito mágico | black mirror

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