Franco ha Wert o si es que alguna vez se fue



– No hay peor forma de injusticia que la justicia simulada, y no vean plagio en otro fallo de memoria para citar correctamente al autor pues de desmemoriaos trata el número 137 de agosto de 2008 la revista del ayuntamiento de Leganés, cuando reveló otra leyenda urbana atribuida al tirano anterior, al que se relacionaba con visitas frecuentes al afamao centro de salud mental local que no diré secretas pues se hacían con gran despliegue de motos y vehículos oficiales que dejaron hondo recuerdo en muchos vecinos de la pequeña localidad entre 1950 y 1970. Como las visitas a Leganés para asistir a reuniones preparatorias inmediatamente anteriores y durante la guerra civil, es decir, en torno a 1936 han sido historiadas por Paul Preston e Hugh Thomas se pensaba que los encuentros en oscuros contubernios continuaron cuando acabó el conflicto armao directo de las 2 España, pues como se sabe la guerra sigue abierta, lo que se conecta con otra leyenda urbana de tipo infantil local sobre una tupida red de túneles subterráneos entre los edificios del pueblo antiguo con salidas al exterior, incluyendo los antiguos cuarteles militares y el seminario de los agustunos hoy reconvertidos en instalaciones educativas, recreativas o sanitarias. Pero el revelao de las idas y venidas de la escolta del tirano al centro de salud mental de Leganés desembocan en otro misterio de consecuencias impredecibles pues al parecer en el hospital psiquiátrico Santa Isabel, actual José Germain residía 1 de los dobles que suplantaban al tirano en actos sin precisar y que era recogido y devuelto a sus aposentos secretos con la misma pompa y fanfarria de la que se acompañaba el tirano en sus desplazamientos. Más parece que por descargarse en los muertos se dice también en las informaciones que el de Leganés nombrao como Luis también sufría Parkinson como el tirano y estaba realmente encarcelao en el centro de salud mental. Respecto del doble de la primera época del tiraro se dice, siempre con todas las reservas que fue fusilao encapuchao, otro clásico. En las obras dun centro de salud de nueva planta nada disimulao entre los antiguos palacios del siglo XVII convertidos en el reinao de Isabel II en centro de salud mental quedó al descubierto en los subterráneos un pasadizo de medio cuerpo orientao en sentido Norte – Sur apuntando a los antiguos cuarteles militares. Ese Leganés subterráneo que, a la vista del estao del túnel comparao con las ruinas de la superficie nunca fue abandonao, ni 1 telaraña, ni 1 cascote caído del techo, tuvo existencia perfectamente ajena a la vida en la superficie, como se demuestra también por la revelación puntual del boletín local. Otras instalaciones subterráneas igual de secretas en la misma ruta del túnel da a pensar que las idas y venidas de las motos y coches oficiales del tirano tenían que ver más con un discreto centro de preparación y manipulao de dobles pues las mentiras, más aún de esas proporciones necesitan más preparación que las evidencias en forma de pruebas.
– Se ahorca con la cuerda la ducha, predicaba la Homo sapiens var. policiae periodistae Política Militar en la tele nacional, ni siquiera llevaba puesto gorro de baño, añadía con media sonrisa dibujada en los labios pintaos color teal, el de los fluorescentes de los pasillos de los centros de salud mental carcelarios que ya puestos los bloggers maoistas rápidamente dijimos que si querían timo del pariente incruento o sin timo o del telepariente, que de efectos y factores no conosco la dialéctica hueca de los telepredicadores socráticos por no ser calvo ni portar peluca pero el profesor en Sociología Alvin W. Gouldner llamó caparazones ideológicos huecos, como la concha tortuga de las sopas al instrumental utilizao por las clases sociales triunfantes cuando estabilizaban su triunfo de forma que, perdida su utilidad en la lucha directa quedaban activos como rituales huecos de sentido pero plenamente operativos aunque sólo fuera para alardearlos, por ejemplo los de la religión anglicana y otras llamadas protestantes en gran parte de Europa, siguen siendo cristianos pero a su manera o por si los volvían a necesitar. Alguien se te queda mirando fijo, te enganchas a sus ojos y ya no sabes si es otra gran hermana, otra triunfita, otra sobrina doble, otra mujer trabajadora, otro Love Spain.
– España huele a ajo que se viene a celebrar, otra predicadora florero de las mañanas, la azafata de premio mucho mejor, otra implicada en otra trama o el mal trago de las hîpôtêcâs, otra aparición de la ultracorriente, otro ente nacional, otra cara de Bélmez, que no otro zombie, que esos miran al suelo por delante de la puntera de sus bambas a cuadros, otra revelación, otro anuncio de champú anticaspa, otra coverwoman de Vogue, en otro casting, en el trailer de otra movie, otro póster, otro cromo del monopoly. Sobre ascuas estamos que va de miedo, de terror, de tenencia, transporte y tráfico de explosivos, de tenencia, transporte y tráfico de estupefacientes, de cohecho, de falsedad en documento oficial, de omisión del deber de perseguir, de tráfico de mujeres, de tráfico de menores, de mantener dobles, de detenciones ilegal, de acusación y denuncia falsa, de unificación de jueces, abogados y Homo sapiens var. policiae periodistae Política Militar en el Cuerpo Colegiao de Fiscales, de mantener encuentros, intercambios y tráficos de rotondas en los sueños de las noches del último verano, de deslealtad profesional, de revelación de secretos con grave afectación sobre otra causa pública, de atentado a agente de la autoridad en su modalidad de intimidación, de ¿quién da más?.
– ¿Ha visto alguna vez algún fantasma?
– ¿1? ¡He visto miles! ¡Todo el rato! ¡Si sólo veo fantasmas, dobles y triplex! En modus strictu sensu toda o tuda aparición o teleaparición es otro fantasma, aparición o apariencia rigurosamente multiplicado. Tranquiliza la cara sonriente de la teleaparición pero in su situ nadie sonríe, al menos a lo primero, pues es como la rendición. Tienes que reconocer que sabes ¿de quién se trata? y sentirte capaz de levantarte, abandonar con nostalgia el asiento del trasporte público o la banqueta en primera línea de barra de bar pacientemente conquistados, valga la redundancia y acércarte tímidamente a pedirle un autógrafo.
– Oiga, ¿usted es el de Chanquete? ¿El amigo del Piraña que acabó atracando bancos?
– Eso se llamaba Verano azul y no trabajo en una óptica que si no me lo llevo a usted de la mano andando con cuidado.
– ¡Éso! ¡El lago azul!
– Sí, de Las vigilantes de la playa, 1 de las 2 tetas de la del bañador fucsia que corre por la playa con la tabla bajo el brazo mientras salen los rótulos. ¿Dónde quieres que te firme el autógrafo, en la calva? todo es simultáneo, todo es pasajero, todo es intemporal. No hay incertidumbres, hay portavoces, todo son Comités, seudónimos, dobles fantasmas que desaparecen, gritos, aullidos, celulares que no paran. Desaparecemos, pasamos como autobuses o como trenes de cercanías con retraso casi siempre, vendrá el próximo, hubo 1 antes, nos diluimos en la mass media, nos borramos en los números, tantos pasajeros, miles. Para mayor desesperación la imagen quema como una cerilla, cada día que pasas en la pantalla te consumes como una celdilla vacía rápidamente ocupada por 1º ó 1ª replicante, 1º ó 1ª clónica, otro cromo, otra stampa que espanta hasta el punto me borro aquí mismo.
corazones piedra hielo

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