Las revistas de escándalos empezaron a ser muy vendidas en la Italia de los años 50´s del siglo XX, dando lugar al fenómeno o pesadilla de los paparazzi todavía visible y puede que aumentao. Los teleobjetivos de tipo terrestre (también los hay espaciales pero son de características diferentes en aspectos como la luminosidad o el contraste, además de la distancia focal) que todavía se emplean, se desarrollaron en Europa central durante la 2ª guerra mundial y permitían vigilar las costas de England desde el continente. Los viajes espaciales los perfeccionaron en otros aspectos, incluso con prototipos que permiten filmar interiores apenas iluminaos con velas y otros insospechaos, pues los fabricantes pueden ser los mismos que los de joyería tallada como Swarovski o especializaos apenas en 1 componente de éxito como el célebre ocular DCL 4337 1.25″ de William Optics (aumenta la superficie del visor de forma que se le pueden acoplar algunas cámaras), entre otras virguerías capaces de trasladar por laberintos la luz y la imagen mediante ingeniosas combinaciones de espejos y lentes siendo difíciles obtener los conocimientos para manejarse con solvencia, pues su aplicación industrial y comercialización es inmediata, por lo que se puede afirmar que no hay escondrijo lo suficientemente seguro a ojos inquisidores. Los personajes de estas publicaciones, la élite ociosa de otros tiempos que sirve de modelo imitación al resto, verdaderos actores de cine, artistas del espectáculo y otras artes locales, como por ejemplo la tauromaquia, hombres de negocios y banqueros ricos, reaeza, play boy, adláteres, asistentes, aspirantes, ganchos, buscavidas, chulos, chulazos y mucho fantasma, lo que más; y los temas que tratan, chismorreos sin sustancia, apenas particularidades con las que se trata no perturbar (aunque cuando alguna vez alguno de estos aparece puesto bajo la misma lupa que impone a los demás nadie lo diría) ni dar que pensar (cómo explicar que cuando se está en la sala espera notarios, dentistas, peluqueros, lo mínimo que se espera es que nadie salga corriendo despavorido antes del acto que sea) son al público femenino lo que la prensa deportiva al masculino, de forma que con frecuencia las mismas empresas y negocios tienen cabeceras dedicadas a cada sector, aunque sus lectores, por llamarlos de manera reconocible, no suelen ser los mismos. De:
- Machistas, misóginos, manipuladores tachó la bella Paula Vázquez, su enlace en @Twitter, en cuyas cuentas asociadas se exhibió en bikini 1 día tras otro de sus vacaciones en 2011 pa tratar contrarrestar la campaña en su contra de 1 de estas publicaciones de escándalos, más relacionada la campaña con el navajeo habitual por los contratos y las productoras que con lo rea, que nunca es o no suele ser si no es por casualidad lo verosímil, aunque eso también lo aceptan los que pagan por ver esos productos que poco o nada tienen que ver con la información y el periodismo. Estas publicaciones de escándalos también cumplen la función catárquica, purificadora de la existencia propia -en Cuba y otros destinos turísticos del mar Caribe al parecer hasta pagan pequeñas cantidades por ver estas revistas los más necesitaos-, en especial cuando se narran desgracias como tránsitos severos transitorios e irreversibles, rupturas y similares a lo que Aristóteles atribuyó el éxito entre el público de las tragedias puestas en escena en la antigüedad. Aunque se espera que en semejantes gremios profesionales lo más importante debe ser la reputación, tanto la forma como los métodos de obtenerla no se parecen a cualquier deontología de las conocidas (nunca por ellos, claro está, hasta se prefiere que las desconozcan deliberadamente por ser el pasarse por el arco triunfo cualquier normativa interna y externa otra de sus características distintivas) ni se pueden calificar de ortodoxos si no es cambiando el significado de conceptos tan antiguos e importantes. Curiosamente la denuncia de cualquier abuso lleva aparejadas nuevas oleadas de difusión del propio abuso denunciao, muchos posaos son chantajes con los que tapan otras imágenes menos afortunadas y también se sabe que en ocasiones se paga más por no publicar lo que sea que por publicarlo. Las informaciones que tenían que ver con la salud, vida sexual e ideología de las personas, entre otros aspectos más obvios, con frecuencia enfocada su vulneración hacia tránsitos que afectan a 3ºs como herencias, rupturas diversas, los cuernos en definitiva, fueron profusamente abusaos durante la tiranía de Franco, por lo que se contemplan en las leyes desde la Constitución Española de 1978 de manera muy restrictiva, sin otro efecto que los que las vulneran reiteradamente lo hacen apenas porque se atribuyen patente de corso al respecto, como demostraciones de forma que parecen hechas para que nadie se atreva a hacerles a algunos lo que ellos han venido haciendo desde décadas atrás, ni mucho menos. Incluso con interpretaciones divertidas, como por ejemplo la supuesta prohibición de publicar números de teléfono en autos judiciales cuando en los mismos periódicos desde los que se propalan semejantes infundios no menos del 20 % de sus páginas son de anuncios breves plagaos de teléfonos.
- Mantener la atención de la gente distraída, lejos de los problemas reaes, cuativada por cosas sin importancia, ocupaos sin tiempo pa pensar, de vuelta a la granja como el resto del ganao, Noam Chomsky pues el principal elemento de control social es la maniobra de la distracción permanente, cortina sobre conocimientos esenciales que se complemente con la complacencia nada velada por elevar la mediocridad, incluso la vulgaridad y la ignorancia. En cierto tipo de sucesos las atribuciones falsas igual que la justificación de sus propios errores se cargan invariablemente en el debe de la incidencia informática, incluso en empresas y negocios que se supone venden tecnología o a los malotes de turno, por lo que conviene saber que en 1 momento dao el foco las cámaras puede ser igual que el de las armas y por tanto, la imagen rea de lo que está pasando es lo que mejor desenmascara trampas y tramposos, y tanto más en evidencia quedan cuanto más incompetentes son.
Bibliografía: El blog de Germán Piñeiro, Sobre las 10 estrategias de manipulación de Noam Chomsky.
Gísèlé Freund, La fotografía como documento social, ed. Gustavo Gili, 1974.

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